La Firmeza de Nuestros Pasos

Hace unas semanas estuve en un viaje que se podría decir que fue una peregrinación espiritual en la que un grupo relativamente pequeño tuvimos la oportunidad de visitar un lugar maravilloso. Este lugar del que hablo ofrece muchas actividades y entre ellas, fue unas caminatas en los cuales los primeros días subimos dos colinas.

La caminata es un paseo por un terreno muy rudo compuesto de rocas, piedras y solo algunas pequeñas áreas planas donde puedes pisar y caminar con confianza. Una de las colinas está a unos 400 metros sobre el nivel del mar y la otra a unos 500 metros, dependiendo de tu nivel de condición física, puede ser desafiante o fácil subir cada una, pero el viaje de subida y bajada de las colinas me hizo pensar en muchas cosas y lo que aprendí de estas caminatas hasta la cima de las colinas fue interesante.

Primero que nada, tienes que visualizar los alrededores, estas colinas tienen un aspecto muy similar y están formadas por rocas sólidas que sobresalen de la tierra. Al observar a mi alrededor, no hay muchas areas planas en los que puedas caminar sin algún tipo de equilibrio. Cada paso que das no es en terreno plano, sino que caminas de puntillas entre las rocas o te mantienes en equilibrio sobre ellas. Cada paso es un acto de fe y confianza de que:

  • Tu pie no resbale.
  • Tengas la fuerza para dar el siguiente paso.
  • Que mantengas el equilibrio mientras encuentras otro lugar donde pisar.

Ahora, mientras me tomaba mi tiempo para caminar por la superficie rocosa y observar a cientos de personas subiendo y bajando estas colinas, presencié muchas cosas.

Vi personas de todas las edades tratando de maniobrar su camino a través de este terreno difícil para llegar a la cima.

Veías personas con bastones para caminar probando con ellos el lugar donde pisar y luego usándolos como una herramienta de equilibrio, tomándose su tiempo y asegurándose de que cada paso fuera seguro y firme.

También presencié personas que parecían estar muy cómodas mientras pasaban de roca a roca y a los lugares planos con más facilidad. Y mientras observaba a tantas personas diferentes tomando diferentes técnicas, usando diferentes caminos y básicamente yendo a un ritmo diferente, esto me recordó cómo viajamos a través de la vida y a veces nos enfrentamos a un camino difícil, donde cuestionas cada decisión y puedes sentir que no estás seguro o como en la colina tratando de dar pasosen tierra firme y que sientes que tienes que equilibrarte en cada paso mientras examinas el área y tratas de encontrar un camino fácil por delante que hará que los próximos pasos sean más fáciles.

Sin embargo, a medida que avanzas para tomar ese camino fácil, te das cuenta de que alguien o algo está bloqueando ese camino y tienes que encontrar otro camino que puede ser más difícil para poder llegar a tu meta.

Durante toda esta observación hubo muchos factores, las personas, los elementos, el terreno, pero lo que lo hizo diferente fue la forma en que cada persona abordó la caminata de subida y bajada de la colina.

Lo que noté es que las personas que eran decididas en sus pasos sin importar el obstáculo al que se enfrentaran, eran las que hacían que la caminata pareciera más fácil, y esas personas que eran decididas, eran de todas las edades, pero se podía notar la firmeza en cada paso que daban, comprometidos con él y confiando en que el paso los acercaría a su meta.

Para mí fue una gran representación de la vida, ya que vi a cientos de personas caminar por terrenos difíciles a su propio ritmo, tal vez algunas con más incertidumbre, pero todos ellos tratando de llegar a su meta de llegar a la cima.

Esto me mostró que no importan las circunstancias, cuando hay una meta y realmente estás comprometido con ella, harás lo posible por alcanzarla.

Algunas de las personas parecían tener problemas con enfermedades y físicamente se podía ver la lucha, pero había una determinación en ellos que los impulsaba a seguir adelante. Puedo decirles que en la cima vi a todos los que comenzaron el viaje y no vi evidencia de que alguien abandonara una vez que comenzaron a subir.

Y a medida que avanzamos por la vida podemos usar este gran ejemplo de que cuando las cosas son difíciles debemos tener fe y dar pasos firmes y decisivos hacia nuestra meta y solo al intentarlo y seguir avanzando obtendrás la certeza que te permitirá dar pasos mas firmes hacia tus metas.

Y aunque el camino no sea facil y pueda que lo aientas difícil, nosotros como humanos somos resilientes y encontraremos una manera de salir adelante con fe, resiliencia y amor.

E.Luna

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