La Regla de los Tercios: Por qué tu meta no siempre debería sentirse como una victoria

Todos hemos estado ahí: detras de un ascenso en el trabajo, entrenando para un maratón o intentando lanzar un proyecto o negocio personal. Entramos a la lucha con la expectativa de que debemos estar “arrasando” cada día. Pensamos que si no nos sentimos inspirados, con energía y exitosos el 100% del tiempo, algo estamos haciendo mal.

Pero, ¿Que si el secreto para alcanzar tus metas no fuera solo la excelencia constante, sino una estrategia de desequilibrio específico?

Hace poco escuché un concepto llamado La Regla de los Tercios. Cambió por completo mi forma de ver el progreso, y podría cambiar la forma en que tú ves tu vida, tu trabajo y tu salud.


¿Qué es la Regla de los Tercios?

La Regla de los Tercios sugiere que, cuando persigues un objetivo o meta, tus días se dividirán generalmente en tres categorías:

  1. Un tercio del tiempo, te sentirás genial. Todo fluye, estás en una racha y te sientes imparable.
  2. Un tercio del tiempo, te sentirás “bien” (pasable). Es pura rutina. Estás cumpliendo, pero no hay esa energía o magia. Es simplemente trabajo.
  3. Un tercio del tiempo, te sentirás mal. Estás cansado, frustrado o dudando de por qué empezaste.

La primera vez que escuché esto, sentí un gran alivio. Me dio permiso para tener días “malos” sin castigarme. Resulta que, si te sientes así, estás exactamente donde tienes que estar.


El peligro de quedarse en un solo carril

La verdadera magia de esta regla es usarla como una herramienta de diagnóstico. Si notas que pasas demasiado tiempo en una sola de estas etapas, es una señal de que necesitas ajustar el rumbo:

  • ¿Te sientes siempre genial? Es posible que no te estés desafiando lo suficiente. Si siempre es fácil, has llegado a un punto de estancamiento. Quizás sea hora de incrementar tu meta.
  • ¿Te sientes siempre “bien/pasable”? Probablemente estés en modo crucero. Estás en tu zona de confort y, aunque se sienta bien y segura, rara vez te lleva al crecimiento. Necesitas un nuevo reto que encienda la chispa en tí.
  • ¿Te sientes siempre mal? Es muy probable que te estés sobreexigiendo. Ya sea estrés, agotamiento físico o mental, quedarte aquí demasiado tiempo te llevará al colapso. Necesitas retroceder y priorizar la recuperación.

El éxito es equilibrio, no perfección

En un mundo que le rinde culto a la cultura del esfuerzo extremo (hustle culture), a menudo sacrificamos nuestro bienestar para parecer exitosos. Pensamos que ser el mejor significa estar en la cima cada segundo del día.

Pero el verdadero éxito tiene más que ver con el autoconocimiento. Se trata de saber cuándo empujar (cuando las cosas están “bien”), cuándo disfrutar los resultados (cuando las cosas están “genial”) y cuándo frenar (cuando las cosas están “mal”).

La vida no es una línea recta hacia la cima; es una serie de altibajos. Cuando aprendes a identificar en qué “tercio” te encuentras, tus logros se vuelven más efectivos y tu camino mucho más significativo.


Reflexión final

Si hoy te sientes fatal, no entres en pánico. Es solo tu “tercio malo” apareciendo para ayudarte a crecer. Respira, descansa y ten por seguro que el “tercio genial” está a la vuelta de la esquina.

¿Y tú? ¿Te sientes genial, bien o fatal en tu proyecto actual?

¡Me encantaría leer cómo equilibras tus “tercios” en los comentarios!

E.Luna

I’m Edgar

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