Escrito por Edgar Luna
Como seres humanos tenemos varias funciones biológicas vitales que necesitamos realizar para poder sobrevivir y de todas esas funciones, ¿sabes cuál es la más importante?
Bueno, enseguida las que me vienen a la mente son comer para alimentar, y proveer combustible, vitaminas y minerales esenciales a nuestro cuerpo, beber agua para hidratarnos, dormir para descansar y recargar nuestras baterías internas y muchos otras funciones, y como todos sabemos respirar es extremadamente importante, simplemente intenta contener la respiración durante un período de tiempo prolongado y lo confirmarás.
Sin embargo, para poder respirar no tenemos que pensar demasiado en ello, se considera que la respiración es una función automática.
Por supuesto si dejamos de respirar podríamos morir en unos minutos, pero no tenemos que pensar conscientemente en respirar, simplemente sucede sin poner demasiado esfuerzo en ello.
Técnicamente no tenemos que recordarle a nuestro cerebro que inhale y exhale cada vez que respiramos, pero ¿estamos aprovechando al máximo esta maravillosa acción?
Cuando respiramos, inhalamos aire fresco lleno de oxígeno usando nuestros pulmones y diafragma para expandir nuestra cavidad torácica, luego ese aire se filtra en nuestro torrente sanguíneo llevando oxígeno a cada célula de nuestro cuerpo.
Luego, todos los desechos de las células se expulsan al torrente sanguíneo de regreso a los pulmones, donde se expulsa el dióxido de carbono con cada exhalación. Este proceso repetitivo permite que nuestro cuerpo obtenga oxígeno y elimina los desechos.
¿Podemos mejorar este proceso?
Sí, podemos hacerlo, haciendo algunos ejercicios de respiración relativamente simples para aumentar la cantidad de oxígeno que ingresa a nuestro cuerpo y la cantidad de desechos que eliminamos de nuestro cuerpo.
Primero tenemos que aumentar nuestra ingesta de oxígeno aprovechando nuestra capacidad pulmonar total creando tanto espacio como sea posible dentro de nuestra cavidad torácica con cada inhalación:
Comienza concentrándose únicamente en inhalar por la nariz y siente la sensación del aire que baja hasta tú abdomen y luego sube hasta tú pecho a medida que se expande y luego siente cómo se levantan tus hombros. Al inhalar, el diafragma se empuja hacia abajo creando más espacio en los pulmones. Mientras inhala, cuenta 1, 2, 3 y luego haz una pausa por un momento.
Exhala y siente el aire salir por tu nariz, simplemente haz lo contrario de lo que hiciste al inhalar. Siente que tus hombros comienzan a relajarse, el pecho se contrae y levantas el diafragma mientras empuja tus pulmones para permitir que salga la mayor cantidad de desechos con cada exhalación. Nuevamente cuenta 1,2 3 mientras exhalas todo ese aire y prácticamente no queda nada, asegúrate de vaciar todo lo que puedas.
Debes ser muy consciente de esta práctica, asegurándote de sentir que tus pulmones se expanden y se llenan de aire mientras empujas el diafragma hacia afuera de los pulmones y luego tira del diafragma hacia los pulmones para ayudar a expulsar el aliento por completo.
Si tiene más capacidad pulmonar y puede inhalar durante más de 3 conteos, házlo y luego manténlo equilibrado, el mismo conteo para inhalaciones y exhalaciones.
Práctica esto intencionalmente unas cuantas veces al día para que puedas mejorar tu respiración, cuanto más lo hagas más natural te resultará. Después de un tiempo, sentirás que automáticamente estarás respirando de manera más eficiente, nutriendo tu cuerpo con más oxígeno y tomando medidas para ayudar a sanar y mejorar tus funciones. Esta es una función tan vital y normal que damos por hecho, pero deberíamos hacer un esfuerzo y reservar tiempo para mejorar cómo lo hacemos con otras cosas.
Respirar eficientemente tiene muchos beneficios como:
- Reducir el estrés y la ansiedad.
- Te ayuda a concentrarte.
- Disminuye la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
- Aumenta la energía y muchos más beneficios.
Dedicar tiempo en tu día a practicar tu respiración es un hábito excelente y relativamente fácil de iniciar el cual te dará mayor bienestar. Te animo a que profundices un poco más en el estudio de la respiración y sus beneficios, es una función que damos por hecho pero que proporciona vida a todas nuestras células.
Así que tómate unos momentos y simplemente respira.
E.Luna




Leave a comment